Ni ciudades ni playas: viaje a la naturaleza salvaje de Cuba

0

(Cuba) Los turistas llegan a Cuba atraídos por sus playas, sus ciudades coloniales, su gastronomía, sus aguas para hacer submarinismo, pero desconocen que fuera de las rutas habituales hay un cara oculta por descubrir: selvas, ríos, bosques y marismas donde se encuentran infinidad de aves de preciosos plumajes, cormoranes, iguanas, jutías (roedores isleños), caimanes, pelícanos y buitres.

Mucha gente ignora el valioso legado natural de Cuba aunque haya estado un mes entero viajando por el país. El motivo es que los sitios más interesantes están alejados de las rutas turísticas y son desconocidos incluso por la mayor parte de cubanos. Son zonas remotas a las que no llegó la aniquilación de los bosques para transformarlos en cultivos.

Entre las diversas rutas fotográficas de Austral Photo hay una que no se aleja demasiado de La Habana, que se inicia en la región de Soroa con la visita a un orquidario repleto de fantásticas flores que atraen colibríes. Se sigue por un sendero que atraviesa el bosque hasta una cascada, donde los amantes de la fotografía pueden capturar el precioso paisaje: árboles de selva con grandes contrafuertes, gran variedad de hongos, numerosos chipojos (pequeños reptiles tipo lagartija) y diversas especies de aves, en especial acuáticas.

La sorprendente península de Guanahacabibes

Hacia el oeste se encuentra la reserva de la biosfera de Guanahacabibes, donde se descubren especies endémicas como la iguana cubana, plantas de formas curiosas y en flor, multitud de aves y también sorprendentes paisajes como el que denominan dientes de perro, así como pozas del litoral.

También existe la posibilidad de ver alguna serpiente y la jutía conga, roedor arborícola gigante endémico. Si vamos con un guía especializado, nos internaremos en la jungla hasta una laguna en la que viven cocodrilos. Allí lo más espectacular son los cangrejos rojos y amarillos que se esconden y forman agrupaciones entre los árboles.

De cuevas y mogotes

De regreso hacia el este se atraviesa el valle de Viñales, donde las lentes y los disparadores de las cámaras atrapan aves y plantas en un paisaje espectacular: los mogotes, impresionantes accidentes geográficos muy peculiares que surgen del terreno sin ser montañas.

En el lugar se puede entrar en una cueva llena de estalactitas y estalagmitas por la parte superior, hasta salir en barca por el río subterráneo. Al atardecer, el cielo se puebla de miles de murciélagos y el día siguiente las clásicas postales del amanecer presentan vistas del valle con aves en vuelo bajo los pies.

En dirección a Oriente se encuentra la península de Zapata, donde moran cocodrilos cubanos que solo sobreviven en la isla. En el lugar hay una enorme laguna donde las aves se posan en los oteadores de los árboles y se contempla el veloz vuelo de algunas rapaces como águilas pescadoras y auras.

El escenario natural de Zapata

En la región hay un grupo de palafitos que reproducen las viviendas de los antiguos pobladores de la zona, los taínos. Desde allí parten barcas que navegan al atardecer por las marismas, donde se puede fotografiar a los cormoranes buceando, los picos carpintero en sus nidos, el pájaro serpiente nadando, los cernícalos oteando para cazar y los pelícanos tirándose en picado.

Pero el despliegue de aves sigue en el Parque Nacional de Zapata: en las zonas boscosas se encuentran el tocororo (el ave nacional de Cuba), algún pico carpintero, cartacubas, gran diversidad de pericos guacamayos y otros psitácidos.

Aves y más aves

En tanto, en las marismas y manglares hay grandes bandadas flamencos de intenso color rojo, seviyas, espátulas, patos, garzas, gavilanes, águilas y numerosas especies limícolas. Desde diversos puntos de observación se los puede fotografiar comiendo o en vuelo.

La abundante fauna del manglar se descubre en otra jornada donde una barca navega por horas en un río que presenta aves, tortugas de agua y algún que otro cocodrilo endémico.

Cuando el viajero regrese a La Habana y de allí a su país, se dará cuenta que hay una isla por descubrir, porque Cuba ha sido muy visitada y fotografiada en el aspecto social y cultural, que poca gente tuvo el privilegio de fotografiar una naturaleza tan oculta.

Esta es una de las propuestas de Austral Photo, que organiza un viaje para amantes de los viajes y la fotografía a los parques naturales de Cuba del 1 al 9 de diciembre (la fecha límite de inscripción es el 22 de octubre).

 

 

fuente: cerodosbe

Compartir.

Sobre el Autor

Comentarios están cerrados.

WP to LinkedIn Auto Publish Powered By : XYZScripts.com